Fotografía de familia

Pequeñas historias: así me gusta llamar a las sesiones de familia, y nace de mis ganas de registrar a cada una de una manera única y especial. Desde la panza, las primeras horas de internación en la clínica, quizás un parto domiciliario, los primeros dias del bebé en casa, una tarde de juegos en la plaza mientras aprenden a caminar…

Me encargo de documentar todo lo que suceda el día de la sesión: desde el caos de una casa llena de pañales y mamaderas, hasta la delicada decoración de la habitación del bebé que está por llegar. Los juguetes desparramados de un bebé que ya está gateando, o las caras de asombro y felicidad de los primeros pasos. La alegría y a la vez el desconcierto de una mamá que atraviesa su puerperio y está descubriendo cosas que nadie le había contado, y el rol tan importante del papá durante cada etapa. Una salida familiar que suelan hacer, algo que los represente: quizas un helado su heladeria preferida, una tarde en la plaza a la que van todas las tardes, una visita a los abuelos, una tarde de lluvia cocinando galletitas…

Me gusta que cada familia pueda guardar los recuerdos de cada etapa sin poses ni accesorios, con carcajadas espontáneas o pucheros pidiendo teta o un cambio de pañal. Que cada uno se vea a si mismo en cada imagen, y que cada bebé pueda tener un futuro recuerdo de como fueron sus primeros días fuera de la panza y como era la casa donde vivían.

Si te gusta la idea de inmortalizar tu pequeña historia, la de esa familia que construís día a día, creo que sería buena idea compartir una tarde de fotos 🙂

 

Deja un comentario